sábado, 12 de abril de 2014

                                                         
                                                                               


                                            EL CAMINO DE LA VIDA

Un día lejano desperté a la vida
sin saber cuál era el camino
que debía andar.

Había un sendero repleto de flores
sin piedras ni escollos
que me impidieran andar.
Pero al final del mismo
un cartel decía
¡¡Cuidado!! si sigues el peligro acecha
te puedes matar.

El otro era recto al comienzo fácil
pero había piedras, espinas, subidas
que con solo mirarlo me hacía dudar.
No seria fácil pero yo sabía que en ese camino
encontraría  alguien que me iba ayudar.
Me caí mil veces, me clave espinas
que me hicieron sangrar.

Pero yo seguía buscando ese amigo
que cuando mis fuerzas no me sostuvieran
me cargaría en sus brazos y me mostraría
que siempre se puede volver a empezar.

Y yo sigo andando segura que un día
me sentiré orgullosa de haber elegido
el camino correcto .
Que al final me permitió ser
cada día mejor.